¿Cómo ser padres por gestación subrogada?.

Esta es la segunda parte del relato de una de las integrantes de nuestro equipo. Compartimos nuestra historia, para que la podáis conocer un poco más de cerca y tengáis la confianza en nosotros para acompañaros en este camino, sabiendo que también parte de nosotros hemos pasado por este proceso

…)Decidimos que no íbamos a contar ni los días ni las semanas ni nada.

Contábamos con la profesionalidad de Al fin padres y que serían ellos los que nos llamarían cuando correspondiese.

A las 8 semanas recibimos otra llamada y otro informe, todo estaba OK.

A las 12 semanas llamada informe, vídeo y fotos. Madre mía!!!. Ver a nuestras niñas en el útero de la gestante. Ver sus imágenes no nos lo podíamos creer. Cuando sabíamos que teníamos informes del embarazo salíamos en cuanto podíamos del trabajo y el que primero llegaba a casa encendía el ordenador para esperar al otro,  nos dábamos la mano y mirábamos el vídeo una y otra vez. Podíamos estar horas. Riendo, llorando, en ese momento eramos muy muy felices, luego empezaban los miedos y si…. y si….. y si…. ya les habíamos visto. En ese momento decidimos que no les pondríamos nombre hasta más adelante y en el momento que apagamos el ordenador ya no pensaríamos más en nuestras niñas.

Los amigos más íntimos nos regalaban cositas entre ellas libros que hablaban de las semanas de gestación de un bebé…. Dejé de leerlo, sufría mucho empezaba a pensar los pulmones, la piel etc…

Y así hasta que pasamos los 5 meses ahí empezamos a disfrutar del embarazo y a partir de los 6 meses y medio fuimos felices, ya sabíamos que si nuestra gestante se ponía de parto serían muy prematuras pero podrían salir adelante.

En el séptimo mes más o menos fue cuando recibimos el último vídeo, foto etc de nuestras princesas…. Podíamos pasarnos horas viéndolas, nos encantaba, ya tenían nombres nuestras niñas. Es tan difícil poder escribir lo que se siente, es una felicidad, una plenitud, es tocar el cielo con las manos, es tenerlo todo, no necesitábamos más. Con saber que estaban sanas ellas y la gestante nos servía.

El tiempo empezó a volar, pasaba todo muy rápido y por fin llegó el día que recibimos la llamada. Nuestras niñas habían nacido. No eramos capaces de creerlo por fin eramos padres. Había llegado el día. Ellas estaban bien, el parto había sido natural y las niñas y la gestante estaban perfectas.

Aunque parezca mentira pon un lado estábamos muy ilusionados y por otro lado aún no eramos capaces de creerlo.

Ahí empezaron nuestras prisas, sacando los billetes,  hacer las maletas que no se nos olvida se nada y por supuesto cada minuto que pasaba solo pensábamos en ellas si estarían bien si comerIan bien cómo serían etc…. Por un lado era una alegría por otro lado era una tortura ya que no estábamos con ellas casa minuto que pasaba era una eternidad tan cerca pero tan lejos. Por fin llegó el momento en el que aterrizamos en Kiev y tuvimos que ir primero a la clínica y nos encontramos a nuestra gestante.

Fue un momento que nunca podremos olvidar, lo primero que preguntamos es si ella quería hablar con nosotros nos dijo que sí y empezamos a través de traductor a comunicarnos, le preguntamos cómo estaba qué tal se encontraba, si ya había visto a su familia qué tal fue el parto y luego ya empezamos a darle las gracias por el inmenso favor que nos había hecho, que gracias a ella habíamos conseguido por fin ser padres y gracias por haber cuidado de nuestras princesas estuvimos hablando durante un rato terminamos todos llorando abrazados fue un momento muy bonito, inolvidable que guardamos con mucho cariño. Nuestra gestante nos dijo que jamás imagino un momento tan bonito y que se alegraba mucho por nosotros que si queríamos volver a ser padres que contase os con ella que sería un orgullo para ella gestar a nuestros hijos. No dábamos crédito a lo que oíamos una persona hasta ahora para nosotros desconocida nos decía palabras tan bonitas con tanta ternura.

De ahí nos fuimos al hospital a recoger a nuestras princesas, fue un momento mágico cuando las vimos en sus cunita tan perfectas, tan bonitas, un sueño hecho realidad. Por fin estábamos todos juntos. Fue un camino muy largo, con muchas espinas pero mereció la pena si volviera a nacer mil veces….mil veces repetiría.

 

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